Javier Cremades, abogado de la firma Cremades & Calvo Sotelo abogados y experto en libertad de expresión y medios de comunicación, aborda este tema en su libro 'Micropoder: la fuerza del ciudadano en la era digital' (Editorial Espasa-Calpe, colección Espasa Hoy, 2007). La propiedad intelectual ha conocido un nuevo estadio en Internet. Esto se debe a las características del medio, porque si tuviéramos que elegir una palabra para definir la Red, probablemente escojamos la palabra 'libertad'. Se trata de una libertad en prácticamente todos los sentidos. Cualquiera puede navegar libremente por Internet, informarse libremente en Internet, e incluso, descargar software y música libremente de Internet. La libertad que ofrece la Red no se había visto (ni disfrutado) anteriormente. Por eso, nos encontramos al descubierto cuando tenemos que enfrentarnos a los derechos de autor.


Está claro, a mi juicio, que lo relativo a los derechos de autor cambiará a no mucho tardar. Porque todo cambia con Internet, y si este tema no se adapta al nuevo medio, puede que las consecuencias para los autores y creadores sean nefastas. Estoy de acuerdo con que el beneficio económico inspira y motiva a una persona a crear, y que de no recibir ninguna compensación económica, puede que abandone dicha empresa. Pero para solventar esto, hay que plantearse nuevas fuentes de ingresos. Algunas medidas que se están barajando en la industria musical son:

- Licencias individuales obligatorias: si a los artistas, compositores, y titulares de derechos de autor se les exigiera permitir la copia on-line a cambio de unos honorarios fijados por el gobierno, las compañías podrían reunir dichos honorarios y remitirlos a los artistas.
- Compartir los ingresos por publicidad: los sitios de Internet ofrecen a los usuarios la posibilidad de descargarse música a través de la web, cuya publicidad se reparte entre el propio sitio y el titular de los derechos de autor.
- Suscripciones P2P: Algunos vendedores de software P2P podrían empezar a cobrar por su servicio. Quien se descargue música podría pagar una cantidad fija por el software o por cada canción descargada. Los fondos podrían ser distribuidos a los artistas y titulares de derechos de autor mediante acuerdos de licencia con los estudios o firmas discográficas o a través de licencias obligatorias.
Son algunas medidas que proponen los defensores del copyleft, y que considero que no son nada descabelladas. Al contrario, adaptan el negocio de toda la vida a las herramientas y posibilidades de Internet, como ocurre en otros ámbitos que se han topado de frente con la Red. Los tiempos cambian, y las formas deben cambiar al mismo ritmo. Ahora toca Internet, y a ello hay que adaptarse y acomodarse. El ser humano es egoísta por naturaleza y busca su propio beneficio. Pero en el punto medio está la virtud, como decía Aristóteles. Y en cuestión de derechos de autor e Internet, el punto medio lo representa el copyleft.
Músicos españoles hablan sobre el copyleft [6:11]